Historia del Banco Salvadoreño


 

El 5 de enero de 1885 marca el nacimiento de un fuerte pionero del sistema financiero de nuestro país, que desde la cuna dio indicios claros de la naturaleza noble que lo ha caracterizado a lo largo de su historia, que con la llegada del año 2000, conmemora 115 años.

El Banco Particular de El Salvador, como se le denominó en sus inicios, nace el 5 de Enero de 1885, teniendo como cuna a un San Salvador habitado por unas 25 mil personas, caracterizado por su elegante arquitectura propia de la ciudad capital de ese entonces, que constituía, como hoy, el centro económico y mercantil del país.

El Banco Particular de El Salvador, contaba con la facultad de emitir billetes, realizar operaciones de descuento, giros, cuentas corrientes y otras transacciones bancarias, y cambió su nombre seis años después cuando, según acuerdo del 12 de Diciembre de 1891 y luego de modificar su razón social, el Banco Particular, primera institución de esta naturaleza en el país, es rebautizado como Banco Salvadoreño, apelativo que ha conservado hasta la fecha y que se ha constituido en un símbolo de progreso, solidez y confianza.

En el año de 1895, contando con apenas 10 años de fundado, el Banco Salvadoreño inicia su crecimiento al inaugurar sus primeras tres sucursales que fueron ubicadas en Santa Ana, San Miguel y Sonsonate y no es si no cuatro años más tarde que se instituye legalmente al Colón, como moneda oficial de nuestro país.

La mecanización operativa, fue uno de los pasos importantes dentro de la historia moderna de la banca y esta llegó a la Institución en 1940, cuando la administración superior adquirió máquinas de la marca " Burroughs" para el control de cuentas corrientes, que hasta esa fecha habían sido manejadas bajo un riguroso control a mano.

Al inicio de la década de los 50 el centro de la ciudad de San Salvador vio el surgimiento de uno de los elementos arquitectónicos más representativos de nuestro país, al instalarse el Banco Salvadoreño en el edificio ubicado frente a la Plaza Morazán, lugar que sirvió de sede a la institución por casi 50 años.

Con el objetivo de ser uno de los bancos más competitivos y vanguardistas del sistema financiero nacional, Banco Salvadoreño es el primero en el país en adquirir una computadora, la cuál fue de la reconocida marca NCR/500, que leía sus programas utilizando una cinta de papel perforado, logrando así incorporar a la alta tecnología en el ámbito bancario nacional.

En 1976 y gracias a la experiencia en el eficiente manejo de sus operaciones, la institución abre brecha nuevamente, al administrar el fideicomiso "Walter A. Soundy", primero en el país, mientras que 10 años más tarde, Banco Salvadoreño, ante la creciente necesidad de brindar sus servicios a todos los sectores de nuestra nación, decide abrir la primera sucursal de BancoSal Inc. en la ciudad de Houston, Texas, ofreciendo sus servicios de transferencia de dólares a los salvadoreños residentes en los Estados Unidos.

En 1990 se pone fin a la privatización de la banca de nuestro país, después de 10 años de estar en vigencia y el Banco Central de Reserva nombra a Don Félix José Simán como presidente de Banco Salvadoreño y se inicia una etapa de resurgimiento del sistema bancario nacional, oportunidad que es aprovechada por la institución que se convierte en la primera en emitir los primeros certificados de inversión por un valor de ¢50 millones, negociables en la Bolsa de Valores de nuestro país, mientras que en 1998 se inauguran las instalaciones del Centro Financiero y la red de cajeros Dinero.

Estos son sólo algunos pasos dados por este pionero de la banca nacional, que inicia un nuevo milenio, con una experiencia adquirida con su presencia en los últimos tres siglos y dando un paso firme hacia el futuro, al fusionarse con BANCASA, convirtiéndose así en un banco más fuerte y competitivo que traerá muchos beneficios a El Salvador.