Era hijo de Zeus y de Maya, hija del
titán Atlas. Recorrió el mundo buscando el éxito en todas las labores que
hacía y fue considerado por el pueblo dios de los atletas, de la sabiduría, de
las artes, de la escritura, de los pastores y de muchas otras cosas aunque
nunca ocupó de forma completa ninguno de estos puestos pues muchas de las
actividades que él protegía tenían su propia deidad.
Su principal labor era la de ser
mensajero de los dioses y Zeus le concedió por sus servicios un sombrero y sandalias aladas así como
un caduceo de oro o varita mágica con serpientes enrolladas y alas en la parte superior.
Pero su servicio de conductor de
viajeros no se limita a los asuntos terrenos. Hermes va y viene entre cielo y tierra, puesto que conoce todos
los caminos como la palma de su mano y gusta de conducir a los hombres, ni en
la muerte los abandona
Hermes es pues el dios mensajero, y
también el dios de la elocuencia y de los comerciantes, además de dios de la
enseñanza.
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